EL BICENTENARIO 1810-2010

 

Y serán millones.

Dos millones de personas se acercaron al Paseo del Bicentenario para presenciar los espectáculos. Para recordar los 200 años de la Revolución de Mayo.

No era cuestión de decir, por ejemplo, "nos encontramos en la esquina de Perón y 9 de Julio", porque tal esquina era el ir y venir de miles y miles de personas que estarían en la misma. Por caminar por el Paseo del Bicentenario en cualquiera de los cinco días de festejos fue prácticamente una gesta histórica.

Para los que fueron en grupo - la mayoría - habrá sido entre divertido y trágico que algún miembro se perdiera entre la multitud.

Ayer, hubo dos millones de personas de aquí para allá, en Corrientes desde Callao hasta el Bajo, en la 9 Julio, desde Independencia has el Teatro Colón por Avenida de Mayo hasta Plaza de Mayo.

Fueron miles los que caminaron por el Centro, con banderas, vinchas, gorros o cualquier elemento celeste y blanco, el transporte fue gratuito, pero fue difícil subirse a alguno.

Es decir, casi dos tercios de la población de la Ciudad de Buenos Aires.

Llegar al lugar de los hechos fue, antes que nada, encontrarse con calles cargadas de vehículos y colectivos desviados, turistas nacionales e internacionales, papás y mamás con cochecitos, adolescentes, grupos de amigos del colegio, de la facu, del fútbol o de la militancia, amigos de amigos, generaciones enteras de familias.

Para festejar los 200 años de la Revolución hubo de todo: stands de provincias, platos típicos, autos de TC, reapertura del Colón, proyecciones en 3D, recitales de rock, de folclore y de tango.

Revolución de Mayo

 

Se conoce como Revolución de Mayo a la serie de acontecimientos revolucionarios ocurridos en mayo de 1810 en la ciudad de Buenos Aires, por aquel entonces capital del Virreinato del Río de la Plata, una dependencia colonial de España.

Estos eventos de la Revolución de Mayo se sucedieron en una semana conocida como la Semana de Mayo, que transcurrió entre el 18 de mayo, cuando se confirmó de manera oficial la caída de la Junta de Sevilla, hasta el 25 de mayo, fecha de asunción de la Primera Junta.

La Revolución de Mayo inició el proceso de surgimiento del Estado Argentino sin proclamación de la independencia formal, ya que la Primera Junta no reconocía la autoridad del Consejo de Regencia de España e Indias, pero aún gobernaba nominalmente en nombre del rey de España Fernando VII, quien había sido depuesto por las Abdicaciones de Bayona y su lugar ocupado por el francés José Bonaparte. Aun así, los historiadores consideran a dicha manifestación de lealtad una maniobra política que ocultaba las intenciones independentistas de los revolucionarios. La declaración de independencia de la Argentina tuvo lugar posteriormente durante el Congreso de Tucumán el 9 de julio de 1816.